En el mundo de la comunicación global, de los viajes en los que el tiempo parece estar limitado por efecto de la mecanización y de la producción industrial, en los que la máquina ha sustituido completamente el sabio trabajo manual de los artesanos, Cuervo y Sobrinos opta todavía por la elaboración manual, la pieza producida singularmente y numerada, para ir una vez más a la búsqueda del público más exigente y de gustos refinados.
Todas las cajas están extraídas, tras un sabio trabajo artesanal, de un único bloque de metal por excavación en elaboración única, son necesarios numerosos pasos para llegar a la realización de cada ejemplar y la intervención de manos sabias preside estas lentas operaciones. Cada caja en oro es después templada a fuego para concederle dureza y brillo, para terminar con la numeración y la punzonadura.
Este procedimiento constructivo de las cajas es el mismo utilizado por Cuervo y Sobrinos desde hace un siglo, técnicas artesanas antiguas que conceden un alto control de la calidad sobre cada objeto en todos sus componentes, siguiendo escrupulosamente los cánones indicados en los viejos proyectos encontrados.
Cada fase de la elaboración pasa por continuos y escrupulosos controles de calidad: al igual que en todos sus componentes, los mismos vienen efectuados metódicamente bajo todas las fases de producción, hasta el control final antes de sacar los relojes de la fábrica. Estas condiciones permiten a La Casa Cuervo y Sobrinos garantizar que cada reloj ha sido realmente construido como «una obra de arte».
En la construcción de estos relojes no hay prisa, se vive el tiempo enteramente desgranado, cada segundo que pasa, esperando con placer el segundo sucesivo para que todo eso se reproduzca, casi por alquimia, en la muñeca de personas con gusto y coleccionistas.
Las esferas están realizadas en porcelana esmaltada, por hábiles artesanos, con índices aplicados, con el escrito esmaltado Cuervo y Sobrinos Habana reproduciendo aquellos gráficos recuperados en el archivo de La Casa. Para la coloración de la esfera están previstas variantes según el color del metal de la caja.
La correa de fabricación muy elaborada, enteramente cosida a mano con piel de alta calidad, de cocodrilo y disponible en las tonalidades clásicas de colores. El cierre realizado en oro de 18 quilates, para los modelos en oro, está personalizado con la marca Cuervo y Sobrinos.
Para los modelos en acero se utiliza un desplegable especial con cierre de seguridad, también personalizado con el logo de La Casa.
Para los modelos en oro disponibles mediante encargo, el elegante brazalete enteramente en oro de 18 quilates, en un típico diseño de los años 40 con eslabones a grano de arroz, cierre desplegable oculto y personalizado. |