Un mundo alejado de la rutina cotidiana tan agobiante en la sociedad industrial occidental del fin del ochocientos. La búsqueda de aristocracia y aventura hicieron de La Habana un círculo de intelectuales, navegantes, hombres de negocio, aventureros y «bons vivants».
Y es con este espíritu que D. Armando F. Río y Cuervo dirige con capacidad y dedicación, acompañado de sus hermanos, la relojería que había fundado su tío D. Ramón. De aquí el nombre «Cuervo y Sobrinos».
Estos hábiles joyeros alcanzan una gran notoriedad dirigiendo su boutique en la Quinta Avenida de La Habana ofreciendo a su seleccionada y exigente clientela objetos bellos, elegantes, exclusivos y capaces de resistir a la moda en el tiempo. Para garantizar la alta calidad de los relojes que llevan su nombre, «Cuervo y Sobrinos» abre un taller propio en La Chaux-de-Fonds, en el corazón de la relojería suiza. |